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Cómo aumentar la autoestima

agosto 13, 2018
aumentar autoestima

Un problema muy frecuente hoy en día es la falta de autoestima. Muchas personas reconocen que ellas mismas son sus propios enemigos, una situación que sin duda puede resultar debilitante. Esto puede llevarte a tener un concepto negativo sobre ti, lo que te impide llevar una vida satisfactoria y plena, pues no tendrás las fuerzas y la convicción necesarias para lograr alcanzar tus metas y sueños. Por ello es importante aprender a identificar los síntomas que podrían indicar que estás padeciendo esta condición y de esta manera poder solucionarlo.

Hay que recordar que este proceso requiere tiempo, esfuerzo y paciencia, así que no debes desesperarte si no progresas tan rápido como te gustaría. Descubre qué es la autoestima y cuáles son los síntomas de una autoestima baja y consejos prácticos para aumentarla.

¿Qué es la autoestima?

Primeramente debes entender en realidad qué es la autoestima. Este es un concepto bastante difundido en estos días, pero muchos desconocen su verdadero significado. Y para empezar a mejorarla primero hay que entenderla. Se podría definir como la percepción que tienes de ti mismo, la forma en que te juzgas y evalúas e incide directamente en la manera en que te sientes. Está conformada por el conjunto de creencias, pensamientos y evaluaciones acerca de ti.

Esta se forma a lo largo de tu vida, por lo que nadie puede afirmar que ha nacido con una alta o baja autoestima. Es el resultado de experiencias personales, tanto positivas como negativas. Los acontecimientos y hechos que tienen una mayor influencia suelen ser aquellos que te marcaron durante la infancia, como el trato recibido de esas figuras influyentes en este periodo de la vida, especialmente tus padres, profesores y amigos.

La autoestima depende de la forma en que te aceptas a ti mismo, no de lo que poseas o de las circunstancias que te rodean. Tener una autoestima alta no implica ser egocéntrico o narcisista, sino aprender a identificar tus fortalezas y debilidades y reconocer tu valor como persona. Esto permitirá que alcances las metas y objetivos en tu vida, pues te sentirás motivado y capaz de afrontar los retos, reducir el impacto de los rechazos y disminuir la sensación de miedo e inseguridad.

Señales de una autoestima baja

Existen algunas señales que podrían ser un indicativo de que tienes una autoestima baja. Estas son:

  1. Inseguridad personal: Este es uno de los síntomas más comunes y fáciles de identificar. Te ofendes con facilidad y no sabes aceptar las críticas, pues las consideras como un ataque personal. Sientes que fracasarás inevitablemente en una tarea o meta que todavía no has intentado, aunque te encuentres altamente calificado para lograrla. No te sientes confiado ni valioso, por lo que usualmente menospreciarás tus habilidades y logros. Tiendes a compararte constantemente con otros.
  2. Necesidad excesiva de aprobación por parte de otros: Buscas sentirte valorado y aceptado socialmente de manera irracional. Esto te lleva a ser demasiado complaciente con los demás, pues crees que hacer favores a las personas es una manera de ganar su aprobación y cariño, así que difícilmente te negarás ante cualquier petición.  Es común que pidas todo tipo de opiniones y requieras aprobación de otros antes de tomar una decisión por ti mismo. Buscarás constantemente los elogios sin importar de dónde vengan.
  3. Autocrítica y búsqueda constante de la perfección: Es común que busques cualquier error (por muy pequeño que sea) para criticarte o cuestionar tu comportamiento, por lo que eres muy duro al juzgarte a ti mismo. No perdonas tus errores, aunque hayan ocurrido mucho tiempo atrás, eres negativo e hipersensible, por lo que culparás también a otros de tus fracasos. Debido a la autocrítica, es común que te refugies en la búsqueda de la perfección en todo lo que haces para evitar críticas de otros o malos comentarios.
  4. Sentimientos de tristeza, incompetencia y miedo: La tristeza suele ser un sentimiento recurrente por la falta de amor propio, lo que causa que te se sientas solo, poco querido y valorado por las personas a tu alrededor. Tienes un miedo excesivo al fracaso, lo que te impide actuar y afrontar nuevos retos, pues te sientes incompetente. También experimentas miedo a equivocarte, a ser juzgado o no agradarle a otros por tu forma de ser.
  5. Sociabilizar es una fuente de estrés: Relacionarse con otras personas puede resultar muy estresante, pues te sientes continuamente evaluado y juzgado. Pensarás que nunca serás demasiado bueno para agradar y encajar en un grupo social. Concedes mucha importancia a lo que otras personas dicen de ti, lo que te hará pensar que todo el tiempo te están criticando a tus espaldas. Tu aspecto físico suele avergonzarte, así que intentas disimular de cualquier forma ese defecto que te incomoda y obsesiona.

Consejos para aumentar la autoestima

Si te sientes identificado con los síntomas antes mencionados, no debes preocuparte excesivamente, sino reconocerlo y tomar acciones para cambiar.

  1. No compararse con otros: Cada persona tiene cualidades y atributos propios. No debes preocuparte por lo maravillosa que parece ser la vida de los demás en comparación con la tuya, pues usualmente nada es lo que parece. Lo mejor es aceptar lo que eres y agradecer las cosas buenas por muy pequeñas que parezcan.
  2. Encontrar la raíz del problema: Hallar el origen de los sentimientos negativos te permitirá entenderlos y superarlos. La mayoría de los problemas de autoestima se han desarrollando durante la infancia y las causas pueden ser muy distintas. Al comprender qué fue lo que te llevó a convertirte en una persona insegura y temerosa en el pasado, podrás empezar a liberarte de esos miedos infundados.
  3. Identificar las verdaderas fortalezas: Todos tienen cualidades, habilidades y cosas buenas que ofrecer al mundo. Así que debes esforzarte por hallar esos puntos fuertes y sacarles el mayor provecho posible. De nada sirve centrarte únicamente en tus defectos, pues desperdiciarás todo tu potencial y no avanzarás a ningún lado.
  4. Perdonarte y darte el valor que mereces: Si hay algo que te moleste del pasado, lo mejor es dejarlo ir, pues al fin y al cabo ya no hay nada que puedas hacer al respecto, así que no vale la pena torturarse. Simplemente aprende de tus errores y acepta que todos se equivocan de vez en cuando, es parte de la naturaleza humana. Recordar tus logros, aunque te parezcan insignificantes, te ayudará a darte cuenta que eres una persona valiosa y capaz.